Saquitos de hierbas mágicas

Saquitos de hierbas
Introducción + una receta
Toda la información detallada se encuentra en el Cuadernillo de Objetos Mágicos en la Magia Herbal, donde se profundiza en el uso consciente y ritual de cada planta.
Los saquitos de hierbas son pequeños aliados energéticos. Funcionan tanto para absorber y transformar energías densas de seres vivos y objetos, como para impregnarles una intención específica: protección, endulzamiento, sanación, enfoque, calma, entre muchas otras posibilidades.
A continuación se explica, de manera sencilla, cómo elaborarlos y adaptarlos según el propósito que se les quiera dar.
Elaboración:
Se necesita una planta seca, utilizando sus hojas o flores según corresponda, y un retazo de tul o una bolsita de arpillera. Es fundamental que la tela sea porosa para que el aroma y la energía de la planta puedan expresarse y circular a través de ella. Se coloca la hierba dentro de la tela y luego se ata firmemente con un hilo de algodón, preferentemente blanco, para contener el material vegetal y sellar la intención del saquito.
A continuación se presentan algunas plantas y mezclas recomendadas para distintos propósitos, listas para incorporar a los rituales cotidianos.
Bolsita para endulzamiento: La bolsita de endulzamiento combina avena, miel y glicerina (puede ser jabón blanco o neutro) rallada. Se utiliza: 2 cucharadas de avena, 1 cucharadita de miel y 10 g de ralladura de glicerina. Al momento del baño, se frota el cuerpo con la bolsita, realizando un masaje suave y consciente, acentuando los movimientos en el pecho, la frente y el útero o la panza. Luego se enjuaga, visualizando cómo sus propiedades descienden hasta los pies como destellos dorados que envuelven todo el cuerpo en dulzura y calma. Al finalizar, se puede colgar la bolsita en un lugar seco para que se seque y reutilizarla hasta dos veces más.
Cuando su poder se haya agotado, debe enterrarse o quemarse durante la noche de luna llena, devolviendo su energía a la tierra. Esta bolsita es especialmente útil en momentos de amargura, cansancio o desgano, y también para el baño de niñas y niños que atraviesan episodios de insomnio o molestias del sueño.
